El 30 de enero del 2025 las hermanas y hermanos de diferentes comunidades religiosas de la diócesis de Torreón nos congregamos en la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe para tener un momento de adoración ante el Santísimo en la Hora Santa de 6:00 a 7:00 pm., ya que se aproximaba el día de la Vida Consagrada, 2 de febrero.
Nos reunimos como cuerpo religioso para agradecer al Señor por la vocación a la Vida Consagrada a la que fuimos invitados y llamados para ser testigos de su amor y entregar nuestra vida al servicio de los más necesitados y colaborar a la extensión del Reino de Dios.
En un amiente de silencio, oración, canto y comunión tanto las hermanas y hermanos, así como con las personas laicas que participaron en la misma, pudimos estar ante el Santísimo con actitud de agradecimiento profundo por habernos dado la vocación de ser consagrados, reconocimos la riqueza de los distintos carismas otorgados por el Espíritu Santo a través de los fundadores.
Al congregarnos como familia religiosa en este año jubilar de la esperanza que es precisamente la forma a la que somos invitados a vivir y mantener en este tiempo como cristianos, confiamos que estos pequeños signos de unidad nos ayuden a sentirnos más hermanos y reconocer que estamos todos trabajando para un mismo Señor.
Habernos reunido como Vida Consagrada en este espacio de Nuestra Señora de Guadalupe nos ayuda a vivir el camino sinodal al que estamos invitados a tener en la Iglesia, nos sentimos acogidos por los padres Claretianos y les agradecemos nos hayan abierto las puestas de la Parroquia para poder llevar a cabo este encuentro, donde cada uno desde lo que es y hace en la viña del Señor, con una fe profunda continuamos la entrega de nuestra vida al Amado Señor.
Gracias, padres, por ayudar a que las consagradas y consagrados podamos tener estos espacios de encuentro y unidad en la Iglesia.