El pasado 3 y 4 de octubre, 30 jóvenes de nuestra parroquia, en preparación para recibir el sacramento de la Confirmación, vivieron una profunda experiencia de confesión. Con mucha emoción y devoción, se acercaron al sacramento de la Reconciliación para purificar sus corazones y recibir a Jesús limpios. Este importante momento fue guiado por los tres sacerdotes de la parroquia: el padre asesor de Confirmación, nuestro párroco René Pérez Díaz, CMF, el padre Vicente Cancino, CMF y el padre Irenius Bangun, CMF a quienes agradecemos profundamente su disposición y entrega.
El proceso comenzó con una oración de perdón, en la que los jóvenes reflexionaron sobre la importancia de acercarse a Jesús con un corazón renovado. Al siguiente día, durante la segunda tanda de confesiones, los muchachos participaron en un ejercicio que les permitió comprender cómo, aunque nuestros pecados no son iguales, Dios nos ama y siempre está dispuesto a perdonarnos.
Los jóvenes salieron del sacramento con una gran tranquilidad y alegría, conscientes de la gracia recibida y el amor de Dios. Como signo de su compromiso, al finalizar, se les impuso una cruz bendita que portarán durante toda la semana, en espera del gran día: el 12 de octubre, cuando finalmente recibirán el sacramento de la Confirmación.
Este fue un momento lleno de fe y amor, donde cada joven pudo acercarse más a Dios, y estamos seguros de que su testimonio será un faro de luz en sus vidas y en sus comunidades.