El sábado 21 de octubre, se convocó a todos los niños del Catecismo, de los 4 centros pertenecientes a la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe (Capillas de la Inmaculada Concepción, San Juan Diego, Cerro de la Cruz y la Parroquia).
Iniciamos a las 4:00 pm con aproximadamente 220 niños con cantos llenos de alegría, en la que se logró que los niños entraran en ambiente fraterno, recordando la presencia de Dios en todo momento y con la alegría que caracteriza esta etapa.
El primer invitado fue el Padre Hugo Daniel Rodríguez quien es el encargado de Catequesis a nivel Diocesano, fue recibido por los niños con admiración y cariño, logró entrar rápidamente en confianza con ellos y despertar su interés de lo que en este evento pasaría, después siguió el turno del P. Paulino Ramírez quien es un Misionero Xaveriano, su carisma y gran sonrisa conquistó de manera inmediata a los niños, les contó de sus experiencias en África, enseñó algunas palabras en diferentes idiomas, conforme continuaba con su vivencias los niños lo veían con gran asombro y admiración, y qué decir cuando les enseñó a cantar en otro dialecto, aunque no entendían del todo, sabían que ese amor y cariño sólo podría ser para alabar a Dios. Siguiendo con cantos y alegría, pudimos ver un video donde se describe el país de Indonesia de donde era nuestro siguiente invitado, el P. Irenius, quien nos habló de su infancia, tradiciones, y sobre todo la gran decisión de pertenecer a los Misioneros Claretianos y cómo ha influenciado su vida y la gran misión que es el anuncio del Evangelio. Para finalizar vimos un video donde pudimos conocer quién es San Antonio María Claret y un poco de su vida, después de esto el P. René, quien es asesor de Catequesis y Párroco de esta Parroquia, nos explicó lo maravilloso que es pertenecer a la congregación claretiana y el objetivo de su misión alrededor del mundo.
Vivir estos momentos nos hacen conocer la importancia de la “Misión”, este año se enriqueció con la presencia de dos Congregaciones Misioneras y con la Presencia Diocesana, dando a conocer que todos trabajamos bajo el mismo objetivo: “Llevar la Palabra de Dios”. La alegría e interés que un niño puede demostrar es inimaginable, verlos bailar, cantar, gritar, participar, su cara de asombro durante las exposiciones nos hace fortalecer el compromiso que tenemos como catequistas.