Con la alegría que se vive en torno a Cristo resucitado, en recientes domingos, los padres de familia y futuros padrinos de unos 80 niños se acercaron con el compromiso de avivar la fe y recordar la importancia de los sacramentos.
El primer domingo, se contó con la presencia de la hermana Adriana, quien apoya a la catequesis diocesana, ella con mucho entusiasmo, trasmitió la alegría de tener la Eucaristía y al mismo tiempo dando algunas exhortaciones a los padrinos en cuanto a la encomienda que se les ha dado al acompañar a los pequeños al recibir el sacramento.
Al siguiente domingo la hermana Ana María, tuvo a bien compartir los temas sobre la importancia del matrimonio y la familia, al igual que el papel de los padrinos y sobre todo la eucaristía, que es el motivo de ambas reuniones, prepararse para acompañar a los pequeños a recibir el sacramento de la Eucaristía. En ambas reuniones, todos los padres de familia de las capillas y parroquia se mantuvieron muy atentos, con una conexión e interacción en todo momento que se les hablaba.
Al mismo tiempo aclararon dudas, recordaron compromisos y sobre todo reavivaron esa fe, que en algunos momentos se olvida.
Los padres de familia reanimados por el Espíritu y con el corazón y mente dispuesta a guiar a sus hijos en la vida de los sacramentos, adquirieron su propio compromiso junto con una alegría y el seguir el caminar de fe de sus próximos ahijados, los futuros padrinos se retiraron contentos y motivados a dar este acompañamiento.
Deseamos que la alegría que comparten en esos momentos de acompañar a recibir a Jesús Eucaristía perdure siempre y que recuerden que ese mismo Dios está vivo y siempre a la escucha de todos.