El día 2 de noviembre según las tradiciones propias de nuestra cultura mexicana, celebramos el día de muertos, por lo que esta fecha no puede pasar desapercibida, es una fecha en la que nos atrevemos a ver el lado bonito, folclórico del paso de la vida a la muerte. ¿Cómo podemos explicar esto a los niños pequeños, cada vez más influenciados por la cultura del vecino país del norte? El grupo JOMICLA (Jóvenes Misioneros Claretianos), este año fue el encargado de ayudarnos a presentar a nuestros pequeños lo importante que es nuestra cultura junto con la religión que profesamos y realizaron un hermoso altar de muertos lleno de significados culturales, pero sobre todo emotivos. En él pudimos encontrar fotografías de nuestros seres queridos, los Misioneros Claretianos que entregaron su vida al servicio de Dios, esa sonrisa que en vida nos regalaron y todas las obras que realizaron, de igual manera encontramos fotos de laicos que entregaron su vida al servicio de la parroquia y continuamos recordando con mucho amor, tal vez no todos los puedan recordar pero el estar presentes nos recuerda siempre que los recuerdos son la memoria del corazón.
Como actividad con los niños de catequesis, fueron pasando por grupos a que los integrantes de JOMICLA les dieran una explicación sencilla y apta a las diferentes edades, nuestros niños están agradecidos por el tiempo que los jóvenes les dedicaron a explicar y mostrar una parte fundamental de nuestra cultura.
El altar quedó expuesto durante el domingo, para que los feligreses pasaran a observarlo y ver las fotografías de quienes formaron parte de la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, recordemos siempre que nosotros creemos en un Dios de vida, y respetando nuestra tradición honramos a quienes en vida amamos con todo el corazón.